domingo, 28 de abril de 2013

De Guatemala a Guatepeor

La inestabilidad mostrada por los compadres es indiscutible. Tanto es así que Alianza Lima ha perdido sus cuatro últimos partidos y Universitario no consigue mantener alguna racha o buenos resultados. ¡Que se vaya! ¡lárgate ya!, son algunas de las formas con las que los hinchas se dirigen hacia los técnicos Wilmar Valencia(Alianza Lima) y Ángel Comizzo(Universitario). Pero lo que me queda claro de esto son dos cosas:

1. El juego de Universitario no se muestra definido aún, los partidos ganados son debido a la habilidad de Gonzales y compañía pero no se ve todavía el sello táctico de el profesor Comizzo; sin una idea de juego ¿se puede aspirar a algo?, no lo creo. Cómo mantener felices a los hinchas si en una fecha ganan y en la siguiente pierden; cómo no esperar un duro reclamo de los seguidores cremas si el equipo no muestra respuesta tras un gol; cuándo será el día que Ángel Comizzo defina la idea de juego de su equipo... seguro que ni él lo sabe aún.

 2. Por otro lado, Alianza Lima con Bazán, Reyna, Cueto, Vidales y compañeros, tiene con qué demostrar ese juego pícaro, atractivo, lleno de buenas jugadas y acciones de lujo pero todos nos preguntamos: ¿por qué últimamente no se ve eso?, ¿en qué momento se perdió el buen juego de estos juveniles que salieron de las canteras de matute? Se pide un '10' y un '9' en el equipo, lo que yo pediría es que haya una mejor comunicación y relación entre Wilmar Valencia y los jugadores. Y es que tras los gritos y llamadas de atención del entrenador blanquiazul hacia sus jugadores al finalizar un partido(con derrota, obviamente), los jugadores han mostrado en lugar de una mejora, un juego cada vez más bajo. Será que a los íntimos no les gustaron las llamadas de atención de el popular 'bam bam' y es por eso que al propósito juegan de esa manera(demostrando con esto una falta de profesionalismo total), o será en cambio(y espero que sea esta la explicación) que tras los gritos -con todo derecho del estratega aliancista- los jugadores se han visto afectados psicológicamente y muestran bajo rendimiento.

 Para concluir quiero resaltar que el mal de Universitario no viene del técnico, viene de quién lo contrató; como equipo grande, la 'U' debe tener a un gran entrenador, con experiencia y capaz de revertir malos resultados o mostrar una idea de juego, esto Comizzo hasta ahora no lo ha demostrado. El de Alianza Lima, más bien es un mal del técnico como de los jugadores, Wilmar es un entrenador capaz, pegado a la disciplina, recto y correcto, es por eso que al terminar los partidos demuestra esa molestia a sus jugadores pero estos -ya profesionales y se supone preparados para estos casos- no tendrían por qué demostrar este tipo de bajones futbolísticos (tomando en cuenta la segunda explicación, claro).

 Es por eso que estos dos tradicionales compadres, uno de Ate y otro de La Victoria, están pasando por algo en común en la interna de ambos. Debido a esto es que digo que los cremas y blanquiazules están yendo "De Guatemala a Guatepeor"...

Video del resumen de la caída de los compadres:




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